LA VENTANILLA SIGUIENTE

Un hombre me pasó con otro y éste aún con otro más, cada uno mirando mi solicitud, cada uno poniéndole su sello oficial (o no) y pasándome con un visto bueno direccional o una palabra sin interés a la siguiente fila de la siguiente ventanilla. Finalmente desde atrás de dos capas de cristal de seguridad, con su voz apagada por la barrera, el desventurado funcionario me miró de arriba abajo, comparando la foto con el ahora solicitante visiblemente envejecido por las muchas horas de espera y sellando la solicitud dijo,"Vale, vaya a la siguiente ventanilla, ahí le darán su permiso." Miré a la pared en blanco a mi derecha y antes de que pudiera pronunciar las palabras que él había escuchado innumerables veces, y sin levantar la vista agregó, "Metro Nuevos Ministerios, Madrid. Nosotros, sin embargo, estábamos en Barcelona, alejados ocho horas en tren de aquella próxima ventanilla. Esto sucedió en 1982 y yo quería hacer el bien de obtener una visa de residente en lugar de tener que salir furtivamente por la frontera Francesa y volver a entrar a escondidas unas horas más tarde. El apóstol Pablo alguna vez escribió, "No hay ninguna ley en contra de mostrar amor, gozo, paz, paciencia, bondad y en hacer el bien," lo cual era cierto entonces y es cierto ahora. No hay leyes en ninguna parte en contra de hacer el bien, todos dicen que tú deberías hacerlo, pero a veces cuando tratas de hacerlo descubres que no es siempre tan facil como te dicen. Los Bancos te roban, los EUA y la ONU te bloquean si tú quieres bendecir a Cubanos, Birmanos o Liberianos, la deshonestidad generalizada, la incompetencia y la indiferencia son el pan de cada día. Por ejemplo en Malawi, Michael, cuyo corazón está completamente lleno para bendecir a los pobres, informa que el pueblo incluso él apenas tiene alimento para comer una vez al día, debido a que la gente en poder ha tomado todo el dinero del país y ahora sin combustible en las gasolineras la nación se paraliza. En Bolivia, Débora le dio la bienvenida a su primera chica abandonada de 13 años de edad con un bebé de 10 meses, sólo para encontrar que incluso con todo en regla, ella no puede recibir mas niñas en la nueva casa-hogar, porque atrás de esas famosas ventanillas de doble cristal, un oficial tras de otro, exige cada vez más documentos, de España. Aún peor, el equipo que el hermano Armenio guiaba en Papua para hacer el bien, fueron tomados prisioneros por el pueblo primitivo a los que fueron a ayudar, en donde dos hombres perdieron sus vidas y los otros fueron retenidos como cautivos durante varias semanas hasta que escaparon.  Quitémonos nuestros sombreros por la gente valiente y de gran sufrimiento como esta, que lleva la bondad de Dios; ellos son el corazón y las manos de aquellos de nosotros que no podemos ir. La vida no es fácil para ellos, así que permanezcamos cerca de ellos en oración y con palabras de esperanza, mientras que descubren que el progreso hacía la vision que siguen en el lugar a donde se han ido en el nombre de Cristo, se mide mejor sobre un calendario de cinco años y no con un reloj deportivo. 

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